Homenaje a Enrique Bustamante por Pierre Mœglin

Pierre MOEGLIN - 3 - Fondation maison des sciences de l'homme - Vidéo -  Canal-U

Me gustaría comenzar diciendo que yo no colaboré con Enrique Bustamante tan estrechamente como todas y todos aquellos que acaban de evocar su memoria. 

Pierre Mœglin en entrevista para Canal U

Sin embargo, compartiré con ustedes la impresión que me ha dado, cada vez que lo he visto y hablado con él: era a la vez generoso y elegante: de gran elegancia física, pero también de gran elegancia intelectual.

Es esta » elegante generosidad » la que le ha llevado a promover sistemáticamente el diálogo entre las comunidades científicas:

  • de América (norte y sur) y comunidades en Europa
  • y comunidades de habla hispana y francófona.

Y, esta tarde, veo en el homenaje que se le rinde, el testimonio concreto y vivo de su «elegante generosidad». 

Me gustaría dar las gracias a los organizadores por ello. Y estoy seguro de que, si él estuviera con nosotros, estaría muy orgulloso de ver sus iniciativas concretizarse en los intercambios que tenemos en este momento. 

Represento aquí una corriente que trata de una manera crítica la industrialización de la educación. Pero ¿qué hay de crítico en esta corriente crítica? 

A esta cuestión yo responderé evocando sucesivamente tres constantes fundamentales, que son un tanto estimulantes heurísticos para las investigaciones actuales y futuras.

La primera constatación se refiere a las aceleradas mutaciones industriales en los sistemas educativos, que hemos conocido durante tres décadas a escala global. Estas mutaciones no son sólo reflejos de las transformaciones del sistema de comunicaciones y, más generalmente, del modo de producción capitalista. Son parte gestora de estas transformaciones.

La educación sirve como un laboratorio donde se experimentan dispositivos técnicos y modelos económicos para ser aplicados a gran escala en los intercambios comerciales y en el espacio público.

Por supuesto, estas mutaciones educativas se han visto exacerbados por el período COVID, marcado por el uso generalizado de medios de comunicación a distancia, comercializados por empresas privadas. Sin embargo, el fenómeno existía desde antes.

Para ir a lo esencial, diría que este fenómeno se refleja en la ruptura de la libertad tradicional entre las dos filosofías que coexisten en las políticas y prácticas educativas:

  • La primera filosofía enfatiza la dimensión cultural y social de la enseñanza y el aprendizaje: La educación es vista como un entorno donde los alumnos y estudiantes se apropian de valores y normas, a través de lo cual, se convierten en ciudadanos emancipados y adultos autónomos (como lo dijo Iván Illich).   Según este primer enfoque, el sistema educativo es una institución donde se aprende por ejemplo la socialización y el hábito de la solidaridad, la libertad, la democracia, la tolerancia y la comunidad. Añadiría que, por esta razón, la educación tiene contradictoriamente una dimensión universal y una dimensión nacional. 
  • Universal, porque Cervantes, el teorema de Tales y la Ley de la Gravedad son objetos de conocimiento presentes en todas las escuelas del mundo. 
  •  Pero la educación es singular, por:
    • las formas de enseñanza y aprendizaje varían de un país a otro, 
    • las organizaciones educativas no son idénticas en todas partes,
    • y los valores y las culturas difieren según las tradiciones nacionales. 
  • La segunda filosofía de la educación es lo opuesto a la anterior. Enfatiza la misión funcional de la educación: capacitar a productores y consumidores que sean útiles para la economía. Siguiendo esta segunda filosofía, el propósito de la educación es transmitir el saber hacer, conocimientos y producir diplomas, niveles de competencias y recursos. Es decir: capital humano.

Estas dos filosofías de la educación (cultural y productiva) siempre han cohabitado. Pero la tendencia, impulsada hoy por las formas más agresivas de e-learning, por ejemplo, los MOOC californianos (Massive On line Open Courses), favorece al segundo en detrimento del primero. 

MOOC Considerado revolución de la educación actual
MOOC: Revolución en la educación actual: http://elearningmasters.galileo.edu/

De repente, la educación ya no es productiva, se vuelve productivista.  Ella no es más funcional: se vuelve funcionalista. 

El objetivo de la investigación sobre la industrialización de la educación es entonces identificar indicadores o índices precisos para medir la superioridad de la tendencia funcionalista y productivista sobre la dimensión cultural. Y, para ello, localizar los momentos y puntos de ruptura que vivimos hoy. 

Llego a la segunda constatación fundamental de la corriente crítica sobre la industrialización de la educación.

Esta constatación es antropológica: se asiste hoy día a la desmaterialización y despersonalización acelerada de las relaciones sociales. 

Esta despersonalización, ciertamente, se remonta al nacimiento de los Mass Media, las industrias culturales y la industria en general. Por lo tanto, la educación no es ajena a ello.

Sin embargo, en la educación, esta despersonalización es aún más brutal ya que sacude la organización espacio – temporal basada, durante milenios, en el contacto directo entre profesores y estudiantes.

Ustedes me objetarán que, en toda su parte, la educación ha combinado presencia y distancia, que ella integra el simultáneo y el diferido, y que ha asociado lo colectivo y lo individual.

Esto es cierto. Pero, hasta entonces, existía un equilibrio. Por ejemplo, el profesor hace colectivamente su lección en clase, y luego, en casa, en casa, el estudiante usa el manual para retrabajar la lección, individualmente y de un solo golpe.

Sin embargo, hoy en día, la distancia, lo diferido y lo individual ganan puntos sobre lo presencial, lo simultáneo y lo colectivo.

Es cierto que es demasiado pronto para saber si estamos en presencia de una verdadera ruptura antropológica. Pero nos hacemos preguntas cuando, por ejemplo, un adolescente prefiere jugar al fútbol en su PlayStation en lugar de jugar al fútbol con sus compañeros de clase.  A fortiori, cuando un estudiante reemplaza a su maestro en carne y hueso por un avatar robotizado que le sirve de tutor. 

En resumen, el problema surge tan pronto como la distancia como suplemento es desafiada por la distancia como sustituto. 

Tercera y última constatación fundamental: se refiere a la creciente interrelación entre las industrias de contenidos y las industrias de la comunicación, la informática y la Web.

Me refiero a las plataformas de organización, información y gestión del sistema educativo. La prevalencia de estas plataformas corresponde a la paradoja de «un proceso político de despolitización».

Político, porque toma decisiones políticas para implementar estas plataformas y confiarles la gestión de los sistemas educativos.  

Y despolitización, porque el objetivo es disimular las prioridades políticas detrás de algoritmos supuestamente neutros.  Aunque en realidad no lo son.

El mismo fenómeno se observa para los usos de la Inteligencia Artificial en la educación. Así es como el Consenso de Beijing, publicado por la UNESCO en 2019, aboga por el uso «sistemático» de la inteligencia artificial en la educación para mejorar su calidad.

UNESCO: Consenso de Beijing

Sin embargo, lo que sabemos del despliegue actual de la Inteligencia Artificial es que se lleva a cabo en la mayor total opacidad y sin ninguna garantía:

  • ni sobre el uso de datos personales,
  • ni sobre la calidad de la modelización y la elaboración de perfiles de los alumnos, 
  • la capacidad del sistema para detectar brechas en el aprendizaje.

El objetivo de la investigación sobre la industrialización de la educación es, por lo tanto, examinar las modalidades y los desafíos de esta prevalencia de plataformas. 

Y mostrar, por ejemplo, cómo la desvinculación del organismo público es sinónimo de:

  • el empeoramiento de las desigualdades y la discriminación social en el aprendizaje,
  • la ampliación de las brechas educativas entre las regiones del mundo,
  • la “uberización” de la educación,
  • el desarrollo de prácticas pedagógicas favorables a la reproducción de lo mismo más que al descubrimiento de lo inédito.

Concluiré recordando que, como lo saben, Bustamante solía tener el hábito de cuestionar el funcionalismo de la investigación de mercado y el activismo estéril de la militancia   denunciante.

Pienso en particular en su texto: «LÍMITES DEL ANÁLISIS LATINOAMERICANO SOBRE LA COMUNICACIÓN» publicado en el año 2000. 

Me parece que los tres puntos que acabo de sugerir alimentan un enfoque verdaderamente crítico de los fenómenos en juego, correspondiente a lo que Enrique quería.

Gracias por su atención.

Autor: Pierre Mœglin

Traducción: Gerardo Ojeda Castañeda

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